Uno tiende a creer que las cosas pueden cambiar, pero no. Hay cosas que no cambiarán nunca. Una de ellas es RENFE.
Yo siempre había "odiado" a la RENFE, desde muy joven. Fundamentalmente porque era un monopolio (sigue siéndolo) y, como tal, hacían lo que querían con los usuarios, generalmente en perjuicio de éstos: trenes viejos y sucios, retrasos de horas, maltrato al viajero, ausencia total de información, etc.
Muchos años más tarde, ya instalado en Torrelodones (Madrid), me hice usuario habitual de los servicios de cercanías. Parecía haber consenso en que no había mejor manera de bajar a Madrid, evitando atascos y todo ello, además, de una forma puntual, económica y placentera (trenes más o menos nuevos, limpios, equipados con aire acondicionado y calefacción, etc.). La verdad es que llegué a pensar que aquellos recuerdos de mi juventud eran ya cosa del pasado: RENFE había cambiado, como también había cambiado el usuario del servicio.
Pero hete aquí que llegó la crisis en 2008. Uno podría entender, sobretodo si la Dirección de Comunicación de RENFE o el propio Ministerio de Fomento lo comunicasen, que durante una crisis como la que padecemos no se realicen nuevas inversiones, se realicen ajustes de plantilla, etc. y algunos componentes de la calidad de servicio se vean afectados y, en consecuencia, el usuario sufra los rigores, que no son pocos: trenes más sucios, menores frecuencias, equipamiento en malas condiciones, etc.. Esto siendo muy, muy comprensivos, porque a cambio de estos recortes, además, los precios no han dejado de crecer.
Lo que no tiene perdón de dios y me retrotrae a los peores días de la inefable RENFE son historias como la que me ha sucedido hace dos días.
Hallábame en la estación de Sol con un amigo, esperando el tren de las 5,19 con destino a El Escorial. Llegamos con suficiente tiempo de antelación pero el tren no pasó. Es decir, RENFE, por algún motivo que nadie conoce, canceló ese tren. Decidimos coger el siguiente tren que pasase para Chamartín y esperar allí. Llegamos a Chamartín y mientras esperábamos decidimos hacer una reclamación, poniendo en conocimiento del "servicio de atención al cliente" lo que nos había sucedido.
El primer intento ya suscitó en el funcionario de RENFE el intento de zafarse enviándonos a otra ventanillla. Al comprobar que la cosa iba con él, se acomodó en su silla para, a continuación, escuchar con actitud desconfiada y descreida lo que tuviéramos que contarle. Le dijimos que el tren de las 5,19 que tenía que pasar por Sol con destino a El Escorial no había pasado ni a esa ni a ninguna hora. "Eso es imposible" nos dijo. Consultó su pantalla y nos dijo "el tren pasó a su hora, no consta ninguna incidencia". Nos quedamos estupefactos. Le insistimos en que el tren no había pasado y que por eso nos hallábamos delante de él para hacer la oportuna reclamación. Hizo una llamada, habló con alguien y nos volvió a decir, "pues me dicen que el tren sí pasó". Finalmente nos pidió el billete para fotocopiarlo, nos dió las hojas de reclamaciones para que las rellenásemos y nos devolvió por duplicado la reclamación diciéndonos que nos contestarían por carta.
Esta es mi RENFE, la de mi juventud, la que tantas veces tuve que sufrir yendo a Santiago a estudiar la carrera o en mis vacaciones, cruzando el país en el llamado transiberiano Vigo-Barcelona, 24 horas de viaje como mínimo, aquella que niega la realidad cuando incumple, aquella que te pone delante al peor tipo de funcionario que sólo mirándote te insulta, aquella incapaz de modernizarse de verdad. Es España.
Nuestra sociedad ha cambiado. En muchos casos para bien. En otros, no precisamente a mejor. Todo parece indicar que una parte muy numerosa de la población ha optado por la indolencia, especialmente la intelectual. Aquí encontrarás un poco de todo, desde opiniones sobre cuestiones de actualidad, recomendaciones literarias, musicales, artículos sobre problemas empresariales, fotografía, viajes, etc.
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sábado, 22 de junio de 2013
viernes, 27 de julio de 2012
Comisiones de investigación; mejor dicho, de ocultación
He asistido, por momentos ojoplático y por momentos notando como la sangre me bullía cada vez con más intensidad, a los interrogatorios televisados que la llamada Comisión de Investigación de Bankia (habría que preguntarse por qué no hay otras comisiones de investigación para Caja Castilla La Mancha, las Cajas Gallegas, las Cajas Catalanas, etc., o una única comisión para investigar todas ellas) está realizando a algunos de los protagonistas de tamaña golfería.
No voy a entrar en la naturaleza y cuantía de la golfería. Espero que la denuncia realizada por UPyD, admitida a trámite, nos permita algún día conocerlas. Sí me voya a referir, sin embargo, a la puesta en escena, que para mi refleja de forma exacta y muestra meridianamente lo que en su día, hace ya muchos años, Trevijano llamaba oligarquía de partidos; es decir, la endogamia clamorosa de la casta política, más allá de quien tenga la batuta, algo que no deja de ser puramente circunstancial.
Para empezar, los comisionados se sientan en el patio de butacas y desde sus sitios plantean sus preguntas (cuando las hay, ya que a veces es difícil distinguir entre la inquisición y el "¡cómo me gusto!") a los comparecientes, que se sitúan en un panel elevado frente a los comisionados y codo con codo con la Presidenta de la Comisión y otros cargos de la misma (por supuesto, tiene que haber cargos en la Comisión porque eso se traduce en un complemento salarial). Vamos a ver, ¡¿desde cuándo el "acusado" o "testigo" se sienta al lado o en posición de superioridad sobre sus jueces?! ¿qué pasa?, ¿son colegas de trabajo? no, ¿verdad? Es posible que lo fueran pero, señores diputados, ahora no lo son, están ahí para testificar y para exigírseles de buenas o malas maneras (sí, cabreándose si es preciso cuando no contestan) respuestas e información.
Sigo. Toma la palabra ese diputado chulesco y macarra, entrañable para algunos, que no sabe de nada pero que da igual y que responde al nombre de Martínez Pujalte. Me quedo asombrado cuando, más o menos textualmente, le espeta al exGobernador del Banco de España, ese caradura llamado MAFO: "Hombre, no se trata de acusar a nadie o de asumir responsabilidades, pero usted no pasó de puntillas por allí, sino que estuvo varios años al frente del Banco de España." ¡Qué dureza!, "no se trata de acusar a nadie o de asumir responsabilidades" y ¿de qué se trata entonces sr. Pujalte? Algo parecido hacía el portavoz del PSOE con Narcís Serra, al que le hacía una serie de preguntas, después de un discurso insufrible, y le conminaba a contestar o no según lo considerase oportuno y en la extensión que él mismo determinase.
¿Es esto investigar? Otra vez el paripé, unos se tapan a otros y así sucesivamente y como siempre los ciudadanos ni pajolera. Emitirán un informe, si es que lo hacen, en el que todo estará justificado adecuadamente y, por supuesto, no habrá culpables ni responsables, ¿alguien se juega algo?
Nada que ver, mal que nos pese, con una verdadera comisión de investigación, al estilo de los "hearing" norteamericanos, donde sí se investigan hasta las últimas consecuencias políticas o morales los comportamientos y las decisiones o, por lo menos, se intenta.
Qué pena, por dios.
No voy a entrar en la naturaleza y cuantía de la golfería. Espero que la denuncia realizada por UPyD, admitida a trámite, nos permita algún día conocerlas. Sí me voya a referir, sin embargo, a la puesta en escena, que para mi refleja de forma exacta y muestra meridianamente lo que en su día, hace ya muchos años, Trevijano llamaba oligarquía de partidos; es decir, la endogamia clamorosa de la casta política, más allá de quien tenga la batuta, algo que no deja de ser puramente circunstancial.
Para empezar, los comisionados se sientan en el patio de butacas y desde sus sitios plantean sus preguntas (cuando las hay, ya que a veces es difícil distinguir entre la inquisición y el "¡cómo me gusto!") a los comparecientes, que se sitúan en un panel elevado frente a los comisionados y codo con codo con la Presidenta de la Comisión y otros cargos de la misma (por supuesto, tiene que haber cargos en la Comisión porque eso se traduce en un complemento salarial). Vamos a ver, ¡¿desde cuándo el "acusado" o "testigo" se sienta al lado o en posición de superioridad sobre sus jueces?! ¿qué pasa?, ¿son colegas de trabajo? no, ¿verdad? Es posible que lo fueran pero, señores diputados, ahora no lo son, están ahí para testificar y para exigírseles de buenas o malas maneras (sí, cabreándose si es preciso cuando no contestan) respuestas e información.
Sigo. Toma la palabra ese diputado chulesco y macarra, entrañable para algunos, que no sabe de nada pero que da igual y que responde al nombre de Martínez Pujalte. Me quedo asombrado cuando, más o menos textualmente, le espeta al exGobernador del Banco de España, ese caradura llamado MAFO: "Hombre, no se trata de acusar a nadie o de asumir responsabilidades, pero usted no pasó de puntillas por allí, sino que estuvo varios años al frente del Banco de España." ¡Qué dureza!, "no se trata de acusar a nadie o de asumir responsabilidades" y ¿de qué se trata entonces sr. Pujalte? Algo parecido hacía el portavoz del PSOE con Narcís Serra, al que le hacía una serie de preguntas, después de un discurso insufrible, y le conminaba a contestar o no según lo considerase oportuno y en la extensión que él mismo determinase.
¿Es esto investigar? Otra vez el paripé, unos se tapan a otros y así sucesivamente y como siempre los ciudadanos ni pajolera. Emitirán un informe, si es que lo hacen, en el que todo estará justificado adecuadamente y, por supuesto, no habrá culpables ni responsables, ¿alguien se juega algo?
Nada que ver, mal que nos pese, con una verdadera comisión de investigación, al estilo de los "hearing" norteamericanos, donde sí se investigan hasta las últimas consecuencias políticas o morales los comportamientos y las decisiones o, por lo menos, se intenta.
Qué pena, por dios.
sábado, 21 de julio de 2012
País de idiotas
Tengo un amigo que, harto ya, un buen día decidió abrir un blog dedicado a Trámites Inútiles para reflejar la idiocia burocrática que consume a este país desde sus entrañas. Yo mismo, hace unos días me he visto envuelto en lo que tiene toda la pinta de convertirse en un Trámite Inútil, aunque en este caso no tanto por la inutilidad del trámite en sí mismo, sino porque me temo que habré perdido el tiempo inútilmente. Y me explico.
Mi hija pasó quince días en La Manga en un campamento de verano. Después de unos días allí, no sabemos la causa, se agarró una importante erupción en la piel, probablemente por algo que comió. Tuvieron que llevarla a urgencias, donde el médico le recetó cortisona y otros medicamentos, naturalmente con nombres y apellidos (no vaya a ser que los genéricos no funcionen). Naturalmente, mi hija fue a la farmacia más cercana y compró los medicamentos pagando su precio íntegro. Al volver a Madrid trajo consigo el informe del médico, la prescripción y el ticket de compra.
Como todo el mundo sabe, hay un procedimiento por el cual se puede recuperar lo pagado en farmacia si la receta ha sido expedida por las urgencias del servicio de salud correspondiente. Bueno, creo que es mucho decir que todo el mundo lo sabe, pero el caso es que es así. De hecho yo no lo sabía hasta que un día, haciendo cola en el médico, me dió por leer algunos papeles que colgaban desordenadamente de un tablón de anuncios del centro de salud al que estoy adscrito.
En fin, cogí el informe médico, la prescripción y el ticket de compra y me dirigí al centro de salud para hacer la reclamación del importe. Por supuesto, no era tan fácil. Me dieron un impreso para que hiciera la reclamación. Claro, como no existen los ordenadores y no tienen mis datos ni los de mis hijos, pues ¡hala! a rellenar los datos de siempre y hacer la exposición de motivos correspondiente.
Al día siguiente volví al centro de salud, ya con todos los papeles (no os lo perdáis, pero no contentos con pedirme los datos de siempre y el número de cuenta para realizar la transferencia, me pedían un certificado del banco que demostrase que dicha cuenta era mía). Al llegar mi turno, la persona que me atendió me dice con cara compungida "el ticket de compra no le va a valer, tiene que traer una factura. Es que si no va a perder el caso". Me quedé con cara casi de idiota pero me sobrepuse inmediatamente y le dije: "señorita, me parece que yo no tengo que ganar ningún caso; esto no es una pelea, ni siquiera es algo potestativo del servicio de salud realizar la devolución o no; simplemente estoy ejerciendo un derecho a obtener la devolución de un gasto en medicamentos". Pero así las cosas, decidí llevar, además, la famosa factura que, por supuesto, tuve que pedir a la farmacia de Murcia, con no poca inistencia por mi parte para que me la enviaran por correo electrónico.
Finalmente logré hacerme con toda la documentación y me presenté en el centro de salud para hacer la correspondiente reclamación. SORPRESA!!!! "todo está bien, ahora ya sólo le queda esperar .... entre 10 y 14 meses, eso si deciden hacerle la devolución".
Y digo yo, qué voy a decir. Pondré mi mejor cara de idiota y ya.
Mi hija pasó quince días en La Manga en un campamento de verano. Después de unos días allí, no sabemos la causa, se agarró una importante erupción en la piel, probablemente por algo que comió. Tuvieron que llevarla a urgencias, donde el médico le recetó cortisona y otros medicamentos, naturalmente con nombres y apellidos (no vaya a ser que los genéricos no funcionen). Naturalmente, mi hija fue a la farmacia más cercana y compró los medicamentos pagando su precio íntegro. Al volver a Madrid trajo consigo el informe del médico, la prescripción y el ticket de compra.
Como todo el mundo sabe, hay un procedimiento por el cual se puede recuperar lo pagado en farmacia si la receta ha sido expedida por las urgencias del servicio de salud correspondiente. Bueno, creo que es mucho decir que todo el mundo lo sabe, pero el caso es que es así. De hecho yo no lo sabía hasta que un día, haciendo cola en el médico, me dió por leer algunos papeles que colgaban desordenadamente de un tablón de anuncios del centro de salud al que estoy adscrito.
En fin, cogí el informe médico, la prescripción y el ticket de compra y me dirigí al centro de salud para hacer la reclamación del importe. Por supuesto, no era tan fácil. Me dieron un impreso para que hiciera la reclamación. Claro, como no existen los ordenadores y no tienen mis datos ni los de mis hijos, pues ¡hala! a rellenar los datos de siempre y hacer la exposición de motivos correspondiente.
Al día siguiente volví al centro de salud, ya con todos los papeles (no os lo perdáis, pero no contentos con pedirme los datos de siempre y el número de cuenta para realizar la transferencia, me pedían un certificado del banco que demostrase que dicha cuenta era mía). Al llegar mi turno, la persona que me atendió me dice con cara compungida "el ticket de compra no le va a valer, tiene que traer una factura. Es que si no va a perder el caso". Me quedé con cara casi de idiota pero me sobrepuse inmediatamente y le dije: "señorita, me parece que yo no tengo que ganar ningún caso; esto no es una pelea, ni siquiera es algo potestativo del servicio de salud realizar la devolución o no; simplemente estoy ejerciendo un derecho a obtener la devolución de un gasto en medicamentos". Pero así las cosas, decidí llevar, además, la famosa factura que, por supuesto, tuve que pedir a la farmacia de Murcia, con no poca inistencia por mi parte para que me la enviaran por correo electrónico.
Finalmente logré hacerme con toda la documentación y me presenté en el centro de salud para hacer la correspondiente reclamación. SORPRESA!!!! "todo está bien, ahora ya sólo le queda esperar .... entre 10 y 14 meses, eso si deciden hacerle la devolución".
Y digo yo, qué voy a decir. Pondré mi mejor cara de idiota y ya.
sábado, 19 de mayo de 2012
De perroguarros y otras especies
De todos es conocido el enorme incremento en los años de la abundancia de la afición al perro doméstico desarrollada en el seno de las familias, tradicionales y no tradicionales, españolas; familias, dicho sea de paso, que mayoritariamente siguen viviendo en entornos urbanos, es decir en pisos/apartamentos o, como suele decir un hermano mío, "estantes".
Me parece muy loable este afán de acogida que, sin duda alguna, tiene, por una parte, un componente sublimador de los afectos y, por otra, esconde el mayor de los egoismos. Un perro (al menos la inmensa mayoría de las razas), a mi juicio, necesita dos cosas esenciales: espacio y libertad. Ninguna de las dos le ofrecen habitualmente sus dueños, pero eso es algo entre ellos y sus mascotas. Lo que ya no es entre ellos es el descarado uso que hacen de los lugares públicos, calles y parques, para que sus perros se desahoguen. Cierto es que hay una minoría consciente de que las personas tienen el derecho a poder disfrutar de dichos lugares públicos pudiéndo pasear o tumbarse en la hierba sin jugarse su ropa, sus zapatos o teniendo que estar ojo avizor por si algún perro realiza sus necesidades en su proximidad. Pero, desgraciadamente, son una minoría.
Lo que abunda es el tipo incívico al que poco le importan los demás de su propia especie y que prima sus propias necesidades y las de su perro. Es el "perroguarro", ese al que le dices que se lleve al perro, o que no le deje hacer sus necesidades al lado de niños en un parque, o delante de un portal de una casa y te dice que la calle es de todos. Sí, mamón, la calle es de todos ... los seres humanos, especialmente de aquellos que pagan su limpieza con sus impuestos. Es bien fácil, llévate tu bolsita, recoge el pastel y utilízalo como abono para tus propias plantas.
Hace unos días, me encontré con un vecino y sus dos perros. Yo salía de casa y justamente me los encuentro al lado de mi puerta orinando. Le digo, "¡ya está bien!" Me dice "están orinando, no defecando". Le digo, "pues enséñeles a orinar en la puerta de su casa o, si lo prefiere, yo mismo puedo acompañarle a su casa y orinar en su puerta. Supongo que no le parecerá mal." Me dice "me parecería fatal". Pues eso.
Me parece muy loable este afán de acogida que, sin duda alguna, tiene, por una parte, un componente sublimador de los afectos y, por otra, esconde el mayor de los egoismos. Un perro (al menos la inmensa mayoría de las razas), a mi juicio, necesita dos cosas esenciales: espacio y libertad. Ninguna de las dos le ofrecen habitualmente sus dueños, pero eso es algo entre ellos y sus mascotas. Lo que ya no es entre ellos es el descarado uso que hacen de los lugares públicos, calles y parques, para que sus perros se desahoguen. Cierto es que hay una minoría consciente de que las personas tienen el derecho a poder disfrutar de dichos lugares públicos pudiéndo pasear o tumbarse en la hierba sin jugarse su ropa, sus zapatos o teniendo que estar ojo avizor por si algún perro realiza sus necesidades en su proximidad. Pero, desgraciadamente, son una minoría.
Lo que abunda es el tipo incívico al que poco le importan los demás de su propia especie y que prima sus propias necesidades y las de su perro. Es el "perroguarro", ese al que le dices que se lleve al perro, o que no le deje hacer sus necesidades al lado de niños en un parque, o delante de un portal de una casa y te dice que la calle es de todos. Sí, mamón, la calle es de todos ... los seres humanos, especialmente de aquellos que pagan su limpieza con sus impuestos. Es bien fácil, llévate tu bolsita, recoge el pastel y utilízalo como abono para tus propias plantas.
Hace unos días, me encontré con un vecino y sus dos perros. Yo salía de casa y justamente me los encuentro al lado de mi puerta orinando. Le digo, "¡ya está bien!" Me dice "están orinando, no defecando". Le digo, "pues enséñeles a orinar en la puerta de su casa o, si lo prefiere, yo mismo puedo acompañarle a su casa y orinar en su puerta. Supongo que no le parecerá mal." Me dice "me parecería fatal". Pues eso.
viernes, 30 de marzo de 2012
La entraña caciquil en España
Hace pocas fechas que he tenido ocasión de sufrir en carne propia los efectos de la entraña caciquil española, expresión castiza del cainismo que sigue gobernando las relaciones sociales, políticas y profesionales. Cuando, además, se dispone de los resortes del poder, teóricamente deudor de quienes se lo han otorgado pero que, en la práctica, se desenvuelve con total impunidad alejado de aquellos, entonces la cosa se pone verdaderamente fea.
¿Alguien se imagina a un ministro de un país desarrollado, que no sea España claro está, metiéndose y mangoneando las decisiones de una entidad minúscula que, además, nada tiene que ver con la política, y cuyo afán es simplemente hacer las cosas bien, profesionalmente, de acuerdo a como se hacen en aquellos países que decimos tener por referencia? No, ¿verdad? Pues eso pasa en España continuamente, bien sea para conseguir prebendas para si, conseguir un puesto para algún familiar o amigo, favorecer intereses de terceros frente a una institución alumbrada con dinero púbico, y una lista infinita de razones más.
Son, generalmente, aquellos que menos tienen que aportar a la sociedad quienes más frecuentemente se expresan con este tipo de comportamientos deudores del más puro fascismo, tan inbricado en nuestro tejido social. Lo peor de todo es que, a su alrededor, atraen a todo tipo de farfullas de idéntico valor o utilidad que les bailan el agua. Nada hay que hacer contra esta lacra. Tienen las veinticuatro horas del día para idear, confabular, conspirar, tejer, urdir, maquinar todo tipo de actuaciones que convengan a su mantenimento en el poder. Todo ello, eso sí, a cargo de todos nosotros que les pagamos, aunque sea para otra cosa.
Pero, don't worry, les llegará el día en que su poder se eclipse, puede ser en cualquier momento y eso les quita el sueño y la cordura, y entonces tendrán que confrontarse a sí mismos y darse cuenta de que no valen nada, de que su utilidad marginal es negativa, que han vivido una vida de detracción y no de suma. El mundo estaría mejor sin ellos. En cambio, los demás nos miraremos al espejo y nos diremos que, al menos, lo hemos intentado ... y ¡a otra cosa mariposa! porque valemos mucho más que ellos y su cohorte de menesterosos.
¿Alguien se imagina a un ministro de un país desarrollado, que no sea España claro está, metiéndose y mangoneando las decisiones de una entidad minúscula que, además, nada tiene que ver con la política, y cuyo afán es simplemente hacer las cosas bien, profesionalmente, de acuerdo a como se hacen en aquellos países que decimos tener por referencia? No, ¿verdad? Pues eso pasa en España continuamente, bien sea para conseguir prebendas para si, conseguir un puesto para algún familiar o amigo, favorecer intereses de terceros frente a una institución alumbrada con dinero púbico, y una lista infinita de razones más.
Son, generalmente, aquellos que menos tienen que aportar a la sociedad quienes más frecuentemente se expresan con este tipo de comportamientos deudores del más puro fascismo, tan inbricado en nuestro tejido social. Lo peor de todo es que, a su alrededor, atraen a todo tipo de farfullas de idéntico valor o utilidad que les bailan el agua. Nada hay que hacer contra esta lacra. Tienen las veinticuatro horas del día para idear, confabular, conspirar, tejer, urdir, maquinar todo tipo de actuaciones que convengan a su mantenimento en el poder. Todo ello, eso sí, a cargo de todos nosotros que les pagamos, aunque sea para otra cosa.
Pero, don't worry, les llegará el día en que su poder se eclipse, puede ser en cualquier momento y eso les quita el sueño y la cordura, y entonces tendrán que confrontarse a sí mismos y darse cuenta de que no valen nada, de que su utilidad marginal es negativa, que han vivido una vida de detracción y no de suma. El mundo estaría mejor sin ellos. En cambio, los demás nos miraremos al espejo y nos diremos que, al menos, lo hemos intentado ... y ¡a otra cosa mariposa! porque valemos mucho más que ellos y su cohorte de menesterosos.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Los camiones quitanieves como paradigma del despilfarro
Hace ya muchos años, en un proyecto que hice para AENA, en el que se plateaba la posibilidad de entrar en la puja internacional por la gestión de aeropuertos en diversas partes del mundo, analizando los activos del aeropuerto de Maracaibo, en Venezuela, me encontré con la sorpresa de que en dicho aeropuerto disponían de una serie de flamantes máquinas quitanieves, a todas luces innecesarias pues en Maracaibo, como todo el mundo sabe, no ha nevado nunca. Evidentemente, aquello era un ejemplo prototípico de una toma de decisiones guiada, dicho elegantemente, por criterios que nada tienen que ver con la eficiencia y mucho con el derroche y la apertura de vías para el cobro de comisiones.
Bien, en la actualidad vivo en el corredor de la Crtra. de la Coruña en Madrid. Como cada invierno, desde hace unos años, dicho corredor está plagado de flamantes (porque apenas se han utilizado) caminones quitanieves a la espera de que se produzca la gran nevada, cosa que no sucede casi nunca. Incluso se han establecido puestos de suministro de sal en la propia autopista. Hoy mismo, con un sol esplendoroso y un día frío, dichos camiones están apostados no se sabe bien para qué, siendo evidente que no se va a producir ninguna nevada y mucho menos que implique el uso de recursos de este tipo.
Creo que este es un buen ejemplo del tipo de sociedad que se ha construido en España en los últimos 30 años, en la que, para no tener que hacer las cosas cada uno, como ciudadanos, se ha preferido crear estructuras, cuerpos, grupos especiales, etc. para hacer frente a posibles eventos o condiciones adversas que, en condiciones normales, deberían estar en manos de la población y del voluntariado, salvo en aquellos lugares donde dichos eventos exijan una actuación profesionalizada. Yo mismo he tenido ocasión de vivir en países donde la nieve es algo omnipresente en invierno y puedo asegurar que el uso de medios para combatirla es inferior al número de dispositivos que tenemos aquí (si bien están muy superiormente organizados) donde, salvo en las zonas de montaña, las nevadas no son especialmente cuantiosas y otros eventos de naturaleza similar son raros.
Quiero decir con esto que es consustancial al gestor inútil protegerse y gastar para evitarse problemas, reflexionando lo justo o nada. Al final, ¿qué pasaría si una carretera estuviese cerrada, o un aeropuerto, o muchas personas estuvieran en un atasco? Sería una lata, por supuesto, pero ¿no lo es de forma más recurrente en New York, París, London, Beijing, Tokyo, Stokholm, y tantas otras ciudades, sin llegar a montarse las peloteras que se montan en este país? Creo que si se analiza el coste-beneficio asociado a la disposición de determinados medios, podríamos llegar a la conclusión de que su única justificación es evitar el posible coste político ante una sociedad emborrachada de falsa opulencia.
No se puede, ni debe, matar moscas a cañoñazos y desgraciadamente tenemos demasiados cañones (financiados con dinero de todos) y elementos dispuestos a dispararlos (también financiados por nuestro dinero).
miércoles, 1 de febrero de 2012
¿Por qué deben cambiar las leyes de derechos de autor? (1ª parte)
La historia de los derechos de autor se inicia con los derechos y monopolios sobre la impresión de libros. El Estatuto de la Reina Ana,
de origen británico, de 1710, cuyo título completo es "Ley para el
Fomento del Aprendizaje, al permitir las copias de libros impresos por
los autores o de los compradores de tales copias, durante los tiempos
mencionados en la misma", fue el primer reglamento que concibió de forma
legal los derechos de autor.
En un principio los derechos de autor sólo se aplicaban a la copia de
libros. Con el tiempo se contemplaron otros usos, tales como
traducciones y obras derivadas, que fueron sujetas a derechos de autor
además de abarcar ahora una amplia gama de obras, incluyendo mapas, obras teatrales, pinturas, fotos, grabaciones sonoras, películas y programas de ordenador.
Hoy en día las leyes nacionales de derechos de autor se han
normalizado en cierta medida a través de acuerdos internacionales y
regionales, como el Convenio de Berna y la Directivas Europeas de derechos de autor.
Aunque hay consistencia entre las leyes de propiedad intelectual de las
naciones, cada jurisdicción tiene leyes distintas y separadas y
diversos reglamentos sobre derechos de autor. Algunas jurisdicciones
también reconocen derechos morales de los creadores, tales como el derecho a ser acreditado por el trabajo.
El "Copyright" (Denominación inglesa, hoy de uso mundial) son derechos exclusivos
que concede el autor o creador de una obra original, incluido el
derecho a copiar, distribuir y adaptar su trabajo. Los derechos de autor
no protegen las ideas, sólo su expresión o fijación. En la mayoría de
las jurisdicciones los derechos de autor surgen de la fijación y no es
necesario estar registrado. Los dueños de copyright tienen el derecho
exclusivo legal para ejercer el control sobre la copia y todo tipo de
explotación de las obras durante un período específico de tiempo, tras
el cual se dice que el trabajo pasa a entrar en el dominio público. Los usos que están cubiertos por las limitaciones y excepciones al derecho de autor, como el uso justo,
no requieren de permiso del propietario del copyright. Cualquier otro
uso requiere el permiso y los propietarios de derechos de autor puede
licenciar o transferir de forma permanente o ceder sus derechos
exclusivos a los demás.
Hasta aquí los conceptos en liza. Una primera afirmación que puede realizarse es que los derechos de autor son, esencialmente, cosa del S.XIX, aunque haya antecedentes más tempranos. También son cosa del S.XIX, los siguientes inventos:
1803 – TEORÍA ATÓMICA – Dalton, John – INGLATERRA
1807 – BARCO DE VAPOR – Fulton, Robert – EE.UU.
1810 – CONTROL DE NAVEGACIÓN AERÓSTATOS – COLOMBISE, MIGUEL – ARGENTINA
1813 – MAQUINA HILADORA – TEJEDA, ANDRÉS – ARGENTINA
1813 – HERRAMIENTAS METALÚRGICAS, ARNESES Y BATANE – BELTRÁN, FRAY LUIS – ARGENTINA
1816 – FOTOGRAFÍA (ELEMENTAL) – Niepce, Nicéforo – FRANCIA
1819 – ELECTROMAGNETISMO – Oersted, Hans Christian – DINAMARCA
1819 – ESTETOSCOPIO – Laennec, René Theophile – FRANCIA
1821 – TERMOELECTRICIDAD – Seebeck, Thomas – ALEMANIA
1825 – BRAILLE, SISTEMA – Braille, Louis – FRANCIA
1826 – CERILLA (FÓSFORO DE FRICCIÓN) – Walker, John – INGLATERRA
1829 – LOCOMOTORA DE VAPOR – Stephenson, George – INGLATERRA
1830 – INDUCCIÓN ELECTROMAGNÉTICA- Henry, Joseph – EE.UU.
1830 – MÁQUINA DE COSER (PRIMERA) – Thimmonir, Barthélemy – FRANCIA
1830 – TERMOSTATO – Ure, Andrew – FRANCIA
1833 – BABBAGE, MÁQUINA ANALÍTICA DE (MÁQUINA MECÁNICA PARA CÁLCULO) – Babbage, Charles – INGLATERRA
1833 – ELECTRÓLISIS – Faraday, Michael – INGLATERRA
1834 – REFRIGERADOR (COMERCIAL) – Perkins, Jacob – EE.UU.
1835 – FOTOGRAFÍA (MEJORADA) – Niepce, Nicéforo Daguerre, Louis – FRANCIA
1835 – MORSE, CÓDIGO -Morse, Samuel Morse- EE.UU.
1835 – PAPEL FOTOGRÁFICO – Talbot, William Henry – INGLATERRA
1837 – MOTOR DE CORRIENTE DIRECTA – Davenport, Thomas – EE.UU.
1838 – TELÉGRAFO – Morse, Samuel Finley – EE.UU.
1839 – DAGUERROTIPO – Daguerre, Jacques-Mandé – FRANCIA
18.. – GRAPADORA – Rey Luis XV de Francia
1846 – QUEROSENO- Gesner, Abraham – CANADÁ
1846 – MÁQUINA DE COSER COMERCIAL – Howe, Elias – EE.UU.
1848 – CERO ABSOLUTO – Kelvin, Lord /Thompson – INGLATERRA
1849 – TURBINA HIDRÁULICA – Francis, James B. – EE.UU.
1851 – ASCENSOR – Otis Grave, Elisha – EE.UU.
1851 – CERRADURA DE CILINDRO – Yale, Linus – EE.UU.
1851 – FOUCAULT, PÉNDULO DE – Foucault, Jean Bernard – FRANCIA
1851 – LOCOMOTORA ELÉCTRICA – Vail, Alfred – EE.UU.
1852 – GIROSCOPIO – Foucault, Jean Bernard – FRANCIA
1854 – ODÓMETRO – McKeen, Samuel – CANADÁ
1855 – BUNSEN, QUEMADOR DE GAS – Bunsen, Robert W. Eberhard – ALEMANIA
1857 – CABLE TELEGRÁFICO SUBMARINO – Newton Gisborne, Frederick – CANADÁ
1859 – BATERÍA RECARGABLE – Planté, Gaston – FRANCIA
1860 – MOTOR DE COMBUSTIÓN INTERNA (PRIMERO) – Lenoir, Etienne – FRANCIA
1865 – PULLMAN (COCHE DORMITORIO) – Pullman, George – EE.UU.
1867 – MÁQUINA DE ESCRIBIR MECÁNICA – Sholes, Christopher Latham – EE.UU.
1867 – MOTOR DE EXPLOSIÓN DE 4 TIEMPOS – Otto, Nikolaus A. – ALEMANIA
1872 – MOTOR DE GASOLINA – Brayton, George B. – EE.UU.
1874 – MÁQUINA DE ESCRIBIR (PRIMERA COMERCIAL) – Sholes, Christopher Latham – EE.UU.
1875 – MOTOR DE COMBUSTIÓN INTERNA – Marcus, Siegfried – AUSTRIA
1876 – NUEVO TIPO DE AERÓSTATO – O´Donell, Elías – ARGENTINA
1876 – MICRÓFONO DE CARBÓN (PARA TELÉFONO) – Edison, Thomas Alva – EE.UU.
1876 – TELÉFONO – Bell, Alexander Graham – EE.UU.
1877 – FONÓGRAFO – Edison, Thomas Alva – EE.UU.
1877 – MICRÓFONO DE CONDENSADOR – Berliner, Emile – EE.UU.
1877 – PLANEADOR (AVIACIÓN) – Lilienthal, Otto – ALEMANIA
1877 – SOLDADURA DE ARCO ELÉCTRICO – Thomson, Elihu – EE.UU.
1878 – ALTERNADOR ELÉCTRICO (GENERADOR C.A.) – Gramme / Fontain – FRANCIA
1879 – LÁMPARA O BOMBILLA INCANDESCENTE – Edison, Thomas Alva – EE.UU.
1880 – SISMÓGRAFO – Milne, John – JAPÓN
1882 – COCINA DE HORNILLA ELÉCTRICA – Ahearn, Thomas – CANADÁ
1882 – VENTILADOR ELÉCTRICO – Wheeler, Schuyler Skaats – EE.UU.
1883 – TRANVÍA ELÉCTRICO – Wright, John Joseph – CANADÁ
1884 – DIAPOSITIVA, FOTO (PELÍCULA PARA TRANSPARENCIAS)Eastman / GoodwinEE.UU.
1884 – LINOTIPO – Mergenthaler, Ottmar – EE.UU.
1884 – TRANSPARENCIAS (FOTOS DIAPOSITIVAS) – Eastman / Goodwin – EE.UU.
1884 – TURBINA DE VAPOR – Parsons, Charles – INGLATERRA
1885 – AUTOMÓVIL O COCHE DE GASOLINA – Benz, Karl – ALEMANIA
1885 – BICICLETA (PRÁCTICA) – Starley, John Kemp – INGLATERRA
1885 – MOTOR DE GASOLINA (PRIMERO PRÁCTICO) – Benz, Karl – ALEMANIA
1885 – MOTOCICLETA – Daimler, Gottieb – ALEMANIA
1885 – TRANSFORMADOR DE CORRIENTE ALTERNA – Stanley, William – EE.UU.
1885 – TRANSMISIÓN DIFERENCIAL – Benz, Karl – ALEMANIA
1887 – CÁMARA INFLABLE (PARA VEHÍCULOS) – Dunlop, John Boyd – ESCOCIA
1887 – CILINDRO DE GRABACIÓN – Bell / Tainter – EE.UU.
1887 – DISCO PARA GRAMÓFONO – Berliner, Emile – EE.UU.
1887 – LENTES DE CONTACTO – Frick, Eugen – EE.UU.
1887 – TROLLEY ELÉCTRICO – Sprague, Frank – EE.UU.
1888 – CÁMARA FOTOGRÁFICA PARA AFICIONADOS – Eastman, George – EE.UU.
1888 – CILINDRO DE CERA PARA GRABACIÓN – Edison, Thomas Alva – EE.UU.
1888 – MOTOR ELÉCTRICO (DE CORRIENTE ALTERNA) – Tesla, Nikola – EE.UU.
1888 – ONDAS DE RADIO – Hertz, Rudolph Heinrich – ALEMANIA
1888 – SUBMARINO (PRIMERO OPERATIVO) – Peral, Isaac – ESPAÑA
1889 – CINEMATÓGRAFO – Lumière, Augusto Lumière, Luis – FRANCIA
1889 – HOLLERITH (TARJETA PERFORADA) – Hollerith, Herman – EE.UU.
1890 – QUINETOSCOPIO – Edison, Thomas Alva Dickson, William K. L. – EE.UU.
1890 – MARTILLO NEUMÁTICO – King, Charles – EE.UU.
1891 – SISTEMA DACTILOSCÓPICO – Vucetich, Juan – ARGENTINA
1891 – SUBMARINO (PRIMERO CONSTRUIDO EN SERIE) – Holland, John – EE.UU.
1891 – TELÉFONO DE DISCADO AUTOMÁTICO – Stowger, Almon Brown – EE.UU.
1892 – ACETILENO (PROCESO DE PRODUCCIÓN) – Wilson, Thomas L. – CANADÁ
1892 – AUTOMÓVIL O COCHE ELÉCTRICO – Morrison, Carl – EE.UU.
1892 – DIESEL, MOTOR – Diesel, Rudolf – ALEMANIA
1892 – FOTOGRAFÍA DE COLORES – Ives, Frederick – EE.UU.
1893 – CARBURADOR DE GASOLINA – Maybach, Wilhelm – ALEMANIA
1893 – CREMALLERA (ELEMENTAL) – Whitecom, L. Judson – EE.UU.
1893 – PELÍCULA DE CELULOIDE (INFLAMABLE) – Reichenbach, Henry M. – EE.UU.
1895 – RAYOS-X – Röntgen, Wilhem Konrad – ALEMANIA
1895 – TELEGRAFÍA ANALÁMBRICA – Marconi, Guglielmo – ITALIA
1896 – RADIOACTIVIDAD – Becquerel, Henry – FRANCIA
1897 – ASPIRINA (ÁCIDO ACETIL SALICÍLICO) – Hoffmann, Felix – ALEMANIA
1897 – ELECTRÓN – Thomson, Sir Joseph John – INGLATERRA
1897 – OSCILOSCOPIO – Braun, Karl Ferdinand – ALEMANIA
1899 – GRABADORA DE CINTA – Poulsen, Valdemar – DINAMARCA
1900 – DIRIGIBLE – Zeppelín, Ferdinand von – ALEMANIA
1900 – RAYOS GAMMA – Villard, Paul Ulrich – FRANCIA
Es necesario destacar entre estos inventos el disco para gramófono, el cinematógrafo, o la grabadora de cine, tan de actualidad por la lucha por los derechos de autor. La mayor parte de estos inventores, creadores, artistas, en el mejor de los casos, se limitaron a patentar y cobrar los derechos derivados del uso de sus patentes durante 20 años, siendo la industria que desarrolló dichos inventos la que se benefició en mayor medida de los mismos.
Nadie niega el derecho que asiste a los autores de cualquier obra, no sólo artística (¿por qué habría de ser diferente?), el que puedan vivir, en algunos casos muy bien, de su trabajo. En mi opinión, tienen dos alternativas: constituirse en empresarios de su propia obra, comercializándola a través de los distintos canales existentes (venta directa -conciertos-, venta on-line, venta off-line, etc.), o vendiendo su obra a un tercero (canal de distribución, editor, estudio o sello) que corra con el riesgo, por un precio justo, de mercado.
No veo el porqué, un arquitecto, artista en muchos sentidos, se limita a cobrar por el proyecto arquitectónico y por la dirección de la obra (nunca un porcentaje sobre las visitas que recibe su obra) y, sin embargo, un cantante, además del down payment inicial, tiene que cobrar por el número de veces que su obra se airea en virtud de una forma de entender los derechos de autor que tenía sentido en el pasado, porque obedecía a la dificultad de llegar al público (era un mercado menos masivo) y porque hacía más llevadero para las empresas comercializadoras el pago a los autores.
El modelo de remuneración y de negocio ha cambiado merced a la globalización y a la banalización de los contenidos artísticos, a la cual no han contribuido poco los propios autores (en busca de un mayor volumen de ventas).
martes, 31 de enero de 2012
Con la innovación a vueltas
La verdad es que creo que esto de la innovación se está convirtiendo en un discurso bastante ramplón y superficial, gracias, como no, al uso y abuso del término por políticos, falsos especialistas, seudoempresarios, etc., que no tienen nada que decir o contar. Así, hace unos días, un presidente de un país latinoamericano afirmaba, sin ruborizarse, que "la innovación es esencial para el mundo", como si estuviese descubriéndonos un nuevo mundo. Vaya perogrullada. Me encantan aquellos que hablan de la innovación como si fuera algo nuevo, cosa del S.XXI, sin darse cuenta de cómo hemos llegado hasta aquí.
Diríase que vivimos en la Edad de Piedra. Desde entonces el ser humano se ha dedicado a poco más que, precisamente, a innovar. Por lo tanto, la innovación, resultado de la curiosidad y aplicación de la inteligencia, forma parte consustancial al propio ser humano.
Otra cosa bien diferente es hablar de innovación en clave competitiva. Si no innovamos nosotros y otros lo hacen, no nos quedará más remedio que importar sus innovaciones y, por lo tanto, volvernos dependientes, perdiendo así la capacidad de vender nuestros productos porque, además de ser más caros, son peores, menos innovadores, menos avanzados.
También es distinto hablar de innovación en clave de resultado del proceso de I+D. Así, si nos referimos a la capacidad que tiene una sociedad, un país, de generar valor añadido que redunde en una mayor riqueza, es evidente que disponer de instituciones, empresas y personas capaces, creativas, con conocimientos avanzados, dispuestas a correr riesgos, etc. es una tarea esencial.
¿Qué es innovación? La innovación es todo aquello que consiste en la puesta en el mercado de un producto (bien, servicio, idea) que, anteriormente no existía de la misma forma. Existe el riesgo de considerar que la innovación es lo mismo que la invención. Nada más lejos. La invención de algo presupone su inexistencia anterior. La innovación NO. Por ejemplo, antes de existir los cajeros automáticos, uno podía obtener el mismo servicio acudiendo al mostrador del banco. Los cajeros lo único que hicieron fue industrializar (en el sentido de no intervención humana) un servicio que anteriormente prestaban personas, asegurando así un mejor resultado en la prestación. De ahí su éxito.
También existe la confusión de que la innovación sólo ocurre una vez en el tiempo y que ese momento le corresponde al primero que consigue algo distinto. Siendo cierto que dicho momento es estelar, y se suele traducir en grandes ventajas para el primero en hacerlo, la realidad nos muestra que la innovación, para ser pervasiva, debe afectar a todos (productores y compradores). Por lo tanto, una empresa que no invierte en I+D puede, al mismo tiempo, ser innovadora, simplemente aprovechándose de lo que los demás "inventan". Las empresas de Corea, Japón anteriormente, y China después, han sido ejemplos de este tipo de innovación que consiste en hacer lo que otros, pero mejor o más barato, hasta que ellas mismas se han convertido en innovadoras "puras".
Una tercera confusión es la que identifica innovación con producto. La innovación no tiene por qué traducirse en nuevos productos o servicios sino que puede afectar simplemente a la forma de gestionar, a los procesos de gestión o de fabricación/producción/venta, o a la manera de conducirse las personas. La conversión de buene parte de las redes tradicionales de vendedores en vendedores/asesores/consultores del cliente son un buen ejemplo de esto último.
Con todo esto, lo que quiero decir es que en verdad la innovación es algo esencial, pero no porque de repente se haya convertido en el discurso preferido de algunos. Estamos asistiendo a una fase del desarrollo de la sociedad de consumo en la que el proceso de acumulación de capital requiere, más que nunca en el pasado, un ritmo mayor de innovación que se traduzca en ciclos de vida más y más cortos. En definitiva, la locura para el consumidor, pero esta es otra historia.
martes, 3 de enero de 2012
A cuenta de la necesidad de reflexionar
Acabo de escuchar a Cristina Narbona (ex Ministra del PSOE y miembro de la Dirección Federal) decir en la radio que es necesario que "en el partido reflexionemos sobre la sensación que tienen los ciudadanos de que los políticos son parte del problema" y no de la solución. Esta señora creo que lleva trabajando en el PSOE desde tiempos de Felipe y ahora, precisamente ahora, considera que debe reflexionar. En fin, no seré yo quien critique el hecho de que alguien quiera reflexionar, pero digo yo que ya ha tenido tiempo para hacerlo, durante lustros, en el gobierno y en la oposición. Lo que debería hacer es irse a su casa y retirarse para reflexionar y quizá, también, arrepentirse de lo mucho y malo que han hecho en esta vida ella y sus compañeros de casta, a un lado y otro del "canal de la mancha" y pedir perdón. La reflexión sin contrición no tiene perdón.
El año que vamos a vivir peligrosamente
2012 se presenta como un año que, a buen seguro, vamos a recordar. Todos, los más jóvenes porque será para ellos una referencia en la bruma de su pasado (como para mi lo fue la crisis del 73, donde se gestó el desajuste estructural español entre oferta y demanda de empleo); los mayores (me refiero a nuestros mayores) porque, los que puedan hacerlo en este año, serán los últimos que disfruten de los despojos del estado del bienestar; los adultos jóvenes (veinte y treinta y tantos) porque en este año caerán en que la juventud no lo es todo y que el mundo no necesariamente gira a su alrededor, a pesar de que debieran ser el futuro; y nosotros (no voy a decir nuestra edad) que hemos estudiado mucho, currado muchísimo y vamos a pagar mayoritariamente el Gran Ajuste.
El año ha empezado con la mayor subida de impuestos de nuestra historia reciente. Y la medida no la ha tomado un gobierno de izquierda, como tampoco aumentó la edad de jubilación en 2010 un gobierno de derecha. Simplemente 2012 será el año en el que todo acabe y todo comience. Habrá un antes y un después. El próximo jueves se anuncia un nuevo paquete de medidas reformistas. Con franqueza, espero que al hachazo impostivo se sume un hachazo, como nunca se haya visto antes, en los gastos superfluos de las administraciones públicas (y digo los gastos superfluos: duplicidades, comisiones parlamentarias, coches oficiales, dietas, asesores, etc.). 2012 será recordado por llevarse a cabo la mayor reforma del Estado de nuestra historia o por no hacerlo y perderse así una nueva oportunidad para el regeneracionismo.
La verdad, fe tengo muy poca en que esto suceda, pero el recurso a la melancolía tampoco es una solución. Mesdames et messieurs, venzamos a los hados del infierno y los malos augurios, levantémonos y construyamos nuestro futuro y el de nuestros hijos a base de trabajo, honestidad, estima, exigencia, recompensa, ... y cuando veamos hacia atrás, 2012 será sólo un recuerdo de hasta dónde se llegó y de dónde partimos.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Sarkel vs. Merkozy
Un nuevo término ha llegado últimamente a nuestros oídos a raíz de la necesidad de adoptar la agenda propuesta por Merkel y Sarkozy para la consolidación fiscal en Europa. Ese término es "Merkozy", una especie de combinación de apócope y aféresis de los apellidos de ambos mandatarios.
Volviendo al encabezado ¿por qué no se ha poularizado "Sarkel"?. Al fin y al cabo, también se trata de una combinación como la anterior. Tiene, sin embargo el inconveniente de partir del apellido de él y no de ella, lo cual debe considerarse como poco caballeroso. Pero es que, además, el término "Merkozy" tiene una serie de connotaciones sonoras y semánticas en inglés, muy en línea con lo que representan ambas personas. He aquí algunas:
Por la parte de Merk-
- Mercado, sí o sí, pero bajo nuestra batuta.
- También suena al conocido apócope de mercenario "merc" que trabaja para alguien, ¿los mercados?
- ¿A quién no le vienen a la cabeza las connotaciones de mercurial?, sinónimo de errático o volátil, igual que la zona euro.
- Por supuesto, la todopoderosa farmacéutica Merk, alemana naturalmente, tampoco debe considerarse muy lejana de las propuestas de su líder.
Por la parte de -kozy
- Cozy en inglés es sinónimo de cómodo, confortable, como debe sentirse Sarko o "sharko" en los brazos de Angela. Pero también lo es de conveniente, beneficioso, como consecuencia de deslealtades anteriores (historia entre Francia y Alemania) y también sugiere intimidad conspiratoria y oportunista, es decir ellos se lo guisan y nos lo dan a probar para que bebamos de la pócima.
- Oz hace referencia a un lugar mágico, el que nos quieren ofrecer, donde todo es posible, incluso la salvación del euro.
Finalmente, Merkozy en su conjunto alude a Merçi, sobretodo si se dice muy rápido.
Gracias Ángela y Nicolás. Las palabras las carga, si no el diablo, sí el futuro.
Gracias Ángela y Nicolás. Las palabras las carga, si no el diablo, sí el futuro.
viernes, 25 de noviembre de 2011
¡Hasta las narices!
Me he desayunado hoy con una noticia que me ha soliviantado. Decía el titular "Blanco abandona la primera línea política". He de reconocer que prácticamente todo lo que hace o dice este señor me enerva. Me enerva que alguien cuyo único mérito ha residido en ser un buen lacayo o señor de su amo haya llegado adonde está como pago a los "pequeños" favores que, sin duda, ha realizado a lo largo de toda su vida como fontanero del partido. Me enerva que alguien que ha sido incapaz de acabar una carrera, a pesar de tener la oportunidad de hacerlo, pontifique sobre tantas cosas sin el menor asomo de vergüenza ajena con ese tono engolado propio del que no ha asumido todavía su cambio de estatus social y pretende venderlo cada vez que habla. Thank God, Pepiño, it is time for you to eat humble pie!
Pero, en fin, no quiero hablar tanto sobre el Sr. Blanco como de lo que representa. Con el titular que mencionaba se comenta más adelante en el artículo que el Sr. Blanco deja todos sus cargos internos e institucionales. Lo primero que habría que decir es que, más que dejarlos, creo yo que le han echado a patadas sus militantes y sus votantes. Ahora bien, lo que ya me parece un auténtico fraude es decir que abandona la primera línea de la política pero conserva el escaño. Sin querer entrar en los verdaderos motivos que pueden estar detrás de esta decisión (caso Dorribo y su aforamiento), ¡hasta qué punto se ha pervertido la política que resulta
que seguir siendo diputado es estar en un segundo plano!
Y yo me pregunto,
¿hay algo más importante en política que legislar, controlar al gobierno
y representar los intereses de los ciudadanos?. Pues parece que sí, es
más importante estar en la pomada partidaria, en el mamoneo de favores y
comisiones, en el te doy esto pero me das aquello o en el si me apoyas te garantizo que ... ¿es esto lo que llaman los pretenciosos y horteras la POLÍTICA
CON MAYÚSCULAS?. No, Pepiño, no dejas la primera línea de la política, pero como no crees que ser diputado sea estar en primera línea, ¡DIMITE!
Vale.
martes, 8 de noviembre de 2011
¿debate o de váter?
Con toda franqueza, tengo que confesar que, durante el yo soy y tú más de Rajoy y Rubalcaba, fui incapaz de no sucumbir a los efluvios de las hadas del sueño por más que intenté renovar mi interés. Si esto fue un debate que viniera dios y lo viera. Para empezar, la agenda estaba pactada: de esto hablamos, de esto no hablamos. Evidentemente dejaron de hablar de más cosas de las que hablaron y en éstas, la verdad, tampoco entraron a fondo. Uno a no perder, el otro a ver si podía meter baza. Ni que decir tiene que la aportación del ínclito Campo Vidal a mi somnolencia también fue importante. Yo no sé por qué razon este señor tiene tan buena prensa ni de dónde ha salido esa cosa pomposa y antitética en sus términos que llaman Academia de la Televisión. Ante tanta estolidez (falta total de razón y discurso) creo que hice lo único que podía hacer, tirar de la cadena y ponerme a visionar el combate, este sí, por el título mundial del peso superwelter entre Coto y Manny Pacquiao que ganó este último.
sábado, 5 de noviembre de 2011
¿Para cuándo?
Uno puede entender que, en estos tiempos, los partidos políticos no precisen demasiado sus programas electorales. Todos sospechamos que quien gane las próximas elecciones del 20-N, previsiblemente el Partido Popular, va a acometer una drástica reducción de los costes de la Administración General del Estado y de sus Autonomías. La cuestión es saber el cómo. Seguramente, dicha reducción se hará esencialmente a costa de los ciudadanos a través de una reducción, todavía más, de nuestro, ya de por sí nimio, estado del bienestar (¡cómo se ha abusado de este término!) y, al mismo tiempo, se pretenderá que lo que quede del mismo requerirá mayores ingresos para sostenerlo. Esto, sin duda, conllevará un aumento de las cargas que soportamos los ciudadanos (subida del IVA, de tasas de todo tipo, copago de servicios públicos, etc.) combinado con un escenario de contención de los salarios; en definitiva, todo esto supondrá un empobrecimiento general. Se podría argumentar que, para empezar, lo que disfrutábamos antes de la crisis no correspondía, y estaría de acuerdo. Pero, entonces, ¿por qué los políticos de todos los colores (nuestros gestores), permitieron tal despilfarro? ¿por qué debemos conformarnos con que sean los mismos, parte de la misma casta, los que nos van a sacar del atolladero?. Me gustaría que alguien, de una vez, incluya en su programa medidas concretas sobre:
- la exigencia de resultados y rendición de cuentas de nuestros políticos
- la inhabilitación de por vida de los corruptos
- la eliminación de sus privilegios
- la eliminación, previa a los recortes que afectan a todos los ciudadanos, de los gastos suntuarios y de representación del Estado y sus Autonomías y Ayuntamientos
En fin, permaneceremos vigilantes.
The sooner ... the better
viernes, 4 de noviembre de 2011
Chequia es España
Hace unos días escribí una entrada en el blog (Democracia a la española) en la que trataba de poner de manifiesto algunas de las contradicciones de nuestro sistema. Esta mañana he leído un artículo en The Economist sobre la República Checa en el que si se cambia la palabra Chequia por España el 100% del artículo seguiría siendo válido. Esto me lleva a pensar en que nuestra transición política, tan alabada desde dentro del propio sistema político y tan sobrevendida como un ejemplo a aplicar en otras partes del mundo, ha sido, en realidad, un bluf. Efectivamente ha sido un ejemplo, pero de todo lo que no se debe hacer. El resultado está a la vista: una casta política que gobierna de acuerdo con sus intereses y, supuestamente, en beneficio del pueblo. Esto podría interpretarse como una revisión del Despotismo Ilustrado del S. XVIII, lo cual todavía tendría un pase si, como entonces, fuese la élite de la sociedad la que gobernase. Muy al contrario, lejos de ser la élite social, los que nos gobiernan son, en muchos casos, los menos preparados que han llegado adonde están por mera inercia partidista.
En fin. quien iba a decir que España tendría un nuevo Imperio y que Chequia formaría parte del mismo!!!
Ver artículo en
martes, 1 de noviembre de 2011
UNCUT MAGAZINE Music Awards shortlist
Acaba de publicarse la lista final de los prestigiosos premios de Uncut Magazine
Bill Callahan – 'Apocalypse'
Fleet Foxes – 'Helplessness Blues'
PJ Harvey – 'Let England Shake'
Bon Iver – 'Bon Iver'
Josh T Pearson – 'Last Of The Country Gentlemen'
Radiohead – 'The King Of Limbs'
Paul Simon – 'So Beautiful Or So What'
Gillian Welch – 'The Harrow & The Harvest'
Bill Callahan – 'Apocalypse'
Fleet Foxes – 'Helplessness Blues'
PJ Harvey – 'Let England Shake'
Bon Iver – 'Bon Iver'
Josh T Pearson – 'Last Of The Country Gentlemen'
Radiohead – 'The King Of Limbs'
Paul Simon – 'So Beautiful Or So What'
Gillian Welch – 'The Harrow & The Harvest'
martes, 25 de octubre de 2011
¿Para qué?
Pues bien, mi propuesta es que teniendo en cuenta que ya financiamos a los partidos y sus estructuras, el congreso de los diputados no debería existir. Bastaría con que se reuniesen los partidos y que cada uno aplicase su porcentaje obtenido en las elecciones para hacer valer sus propuestas u oponerse a las de otros. De esa manera nos ahorraríamos el Congreso, que únicamente hace de correa de transmisión de los partidos. Vale.
Democracia a la española
Parece que, de un tiempo a esta parte, nuestros próceres se han caído del guindo. Ahora resulta que 34 años después de alumbrar una constitución-chicle, que pretendía contentar a todos sin molestar a nadie, ignorando que la esencia de un acuerdo es que las partes involucradas se queden siempre moderadamente insatisfechas, quieren cambiar un sistema de representación y una Ley Electoral de los que se han benefiado hasta el escándalo. En fin, nunca sería tarde si la dicha fuera buena. El problema es que los cambios que se proponen (reducción del número de diputados, ampliación del número de diputados, elección directa mayoritaria vía distritos electorales, distrito único nacional, etc.) están viciados en su origen. El "vicio" es la existencia de los partidos políticos, no como instrumentos de canalización de propuestas y articulación de mayorías sino como superestructuras de acopio y reparto de poder e imposición de sus propias agendas. Así las cosas, los gobiernos que emanan de las elecciones se limitan a intentar garantizar su permanencia en el poder o, como mínimo, mantener las estructuras partidarias en las que se sustentan.
En pleno siglo XXI, la participación ciudadana sigue restringida a votar cada cuatro años a unos partidos que únicamente y de forma permanente se representan a sí mismos y a sus militantes. ¿Cómo es posible que no haya propuestas dirigidas a fomentar la participación ciudadana y una democracia más directa?. ¿Realmente creemos que los problemas de nuestro sistema están únicamente en la representatividad, como parecen "reconocer" los partidos, y por ende en la Ley Electoral?
Pues yo digo que aunque, ciertamente, tenemos un problema de representatividad, más importante todavía es el déficit de participación ciudadana directa. Hay muchas esferas de la vida política que no tienen porqué regirse por posiciones ideológicas sino por la optimización de la gestión de la propiedad pública (la de todos). Los partidos no tienen porqué tener el monopolio durante cuatro años sobre la capacidad de decidir sobre todas y cada una de las cosas que afectan a los ciudadanos basándose en el voto recibido cada cuatro años. Por ejemplo, un ciudadano puede tener una ideología X, coincidente a grandes rasgos con el ideario de un partido y, sin embargo, tener sus propias opiniones o intereses sobre aspectos concretos que afectan a su vida diaria o a sus convicciones morales o valores personales que no necesariamente coinicidan con las posiciones ideológicas que mantenga "su" partido político. Esto es especialmente patente en el ámbito municipal, pero también puede aplicarse al ámbito regional, nacional o supranacional.
El político que diga que instrumentar nuevas fórmulas para incrementar la participación ciudadana es algo "muy difícil y complejo" o que "la democracia [tal y como funciona ahora] es el menos malo de los sistemas y no puede cambiarse", simplemente miente o, peor, defiende intereses de clase (casta política) o se defiende de los ciudadanos a quienes dice representar.
Las nuevas tecnologías son facilitadores de primera magnitud de la participación ciudadana y del ejercicio continuado y frecuente del voto (instrumento esencial de una democracia). Sólo el recurso a una participación ciudadana más activa puede cambiar verdaderamente el tejido de nuestra democracia y transformar el pesebrismo y el inmovilismo en un ejercicio informado de la democracia.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Let's stop them!!!
WASH, RINSE & SPIN, de Federico Teixeira de Sampaio, es un cortometraje premiado por la BBC en un reciente concurso. Es verdaderamente poético.
Ver cortometraje
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Tasa a las transacciones financieras en la UE
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso,
ha propuesto la creación de una tasa a las
transacciones financieras, a imitación de la tasa Tobin, que recaudará
55.000 millones de euros al año, según sus cálculos. "La Comisión ha
adoptado hoy una propuesta para la tasa sobre las transacciones
financieras. Es un texto muy importante, que si se aplica, podría
generar unos ingresos de 55.000 millones al año", ha anunciado Barroso en un discurso ante el pleno de la Eurocámara.
El susodicho sigue su discurso con las siguientes reflexiones:
"En
los últimos tres años, los Estados miembros, los contribuyentes, han
dado ayuda y garantías de 4,6 billones de euros al sector financiero. Ha
llegado el momento de que el sector financiero devuelva la contribución
a la sociedad", ha subrayado
"Es una cuestión de justicia. Si nuestros agricultores, si nuestros trabajadores, si todos los sectores de nuestra economía,
desde la industria a los servicios, pagan su contribución a la
sociedad, el sector bancario debe también aportar su contribución a la
sociedad", ha alegado Barroso.
"Si necesitamos consolidación
fiscal, si necesitamos más ingresos, la cuestión es de dónde van a venir
esos ingresos. ¿Vamos a gravar el empleo? ¿Vamos a gravar el consumo
más? Creo que es justo gravar las actividades financieras que en algunos
Estados no pagan una contribución proporcionada a la sociedad", ha
resaltado el presidente de la Comisión.
Efectivamente, los contribuyentes, no los Estados (la identidad entre ambos me pone nervioso) hemos sostenido al sector financiero, pero como los Estados han sido incapaces de optimizar todos los recursos canalizados, el sector financiero sigue igual o peor. Y va y se saca de la manga este señor una tasa a los bancos que, finalmente, estos recuperarán vía comisiones a sus clientes, es decir los ciudadanos. Hay que tener poca vergüenza!!!
De esta forma pagaremos dos veces el rescate de los bancos y, además, contribuiremos a sostener a la superestructura burocrática europea, que es a donde irán a parar los 55.000 millones de euros que esperan recaudar.
Si es que siempre es lo mismo ...
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